Diferentes formas de limpiar los inyectores de su coche

Los inyectores son parte esencial para el buen funcionamiento del motor de un vehículo. Se encargan de proporcionar a cada cilindro el combustible que requieren de manera constante, según la demanda del motor; lo hacen por medio de pulverizaciones precisas y de forma homogénea. Como trabajan directamente con el carburante, están sujetos a la calidad de este, a la temperatura y a la limpieza del circuito.

Es necesario que los inyectores reciban el mantenimiento correcto para que funcionen adecuadamente, para ello, es preciso que se limpien o generarán diversas fallas. Cuando están sucios o en mal estado, suelen mostrar diferentes señales como: sonidos de golpeteo, problemas en los cilindros, tirones en el motor o contratiempos con el motor de arranque.

Es recomendable que se sigan las indicaciones del fabricante, en el manual de usuario puede conseguir todas las especificaciones referentes a los diversos elementos y sistemas que componen al vehículo. Es preferible que el proceso de limpieza de los inyectores se realice en un taller mecánico, ya que tienen los implementos y personal capacitado, ya que no es algo tan sencillo de hacer.

Métodos de limpieza de los inyectores del coche

Con aditivos: los aditivos para los inyectores se suelen agregar en el mismo depósito del combustible; así se remueven impurezas tanto del depósito en sí como de los circuitos. Es la vía más económica y sencilla; sin embargo, no actúan directamente sobre el problema que tengan los inyectores. Son buenos a manera de ayuda para el sistema y se pueden utilizar de vez en cuando, para prevenir que se acumule la suciedad entre cada mantenimiento.

Por barrido: para ejecutar este procedimiento se conectan unos tubos al sistema, por medio de los cuales se introduce el producto de limpieza, mientras se mantiene el motor en funcionamiento hasta agotar el líquido agregado. Con este método, además de limpiarse los inyectores, se beneficia a todo el sistema, incluso a otros componentes como el sensor de oxígeno, la cámara de combustión y las válvulas.

Por ultrasonido: es el más efectivo, pero es muy engorroso; debido a que para aplicarlo se necesita desmontar los inyectores y manipularlos en el banco de prueba. Así es posible determinar su resistencia, el patrón de pulverización, el caudal o estanqueidad. Después de que se haya revisado cada uno, se procede a reparar las fallas según lo que se amerite.

Si se descuida la limpieza de los inyectores, podrían generarse diferentes averías que pueden llegar a agravarse y, por consiguiente, el coste para reparar se incrementa. Para adquirir los repuestos sería de mucha utilidad un buscador de piezas de coches, ya que vía online se puede simplificar esta tarea, abarcando más lugares al mismo tiempo.