Juegos didacticos para los chiquitines de la casa

Entretener a los más pequeños ahora resulta ser muy fácil, disponer de un teléfono móvil es más que suficiente para olvidarnos del pequeño un tiempo prudencial, atrás quedaron esos dibujos de Mickey mousse con los que los niños se quedaban embobados, muchos de Dora la exploradora con los que aprendían incluso inglés, ahora es más fácil en vez de encender la televisión coger directamente el móvil y darle a un botón. Además, luego en reuniones de amigos es muy graciosos poder enseñarles a todos los avances de nuestros hijos, ver como sabe meterse él solito en YouTube, poner un video musical que le gusta incluso mandar algún que otro WhatsApp con el que no saca los colores, pero nosotros estamos encantados porque todo el mundo puede ver lo adelantado que va nuestro pequeño, que antes de casi hablar ya sabe utilizar un móvil.

La verdad es que la palabra aprendizaje debe tener varios conceptos porque yo no acabo de ver que es lo que ha aprendido el niño para sentirnos tan orgullosos, no sé qué noticia tan buena puede ser esa. Las cosas han cambiado y cuanto, hasta el punto de que nos emociona eso más que su primera palabra, o que se le caiga su primer diente, no nos preocupamos por ponerles un tipo de juguete más didáctico con el que aprenda las vocales, el ruido que hacen los animalitos, los números, juegos que son muy fáciles de comprar en la web hipermaterial y que desde luego les iban a venir mucho mejor. Si nos damos cuenta los muñecos de trapo como los gusiluz han pasado casi a la historia los niños ahora se duermen con la música del móvil incluso con la que tenemos de llamada que le hace mucha gracia, los niños ahora no se callan porque les pones el chupete o les cantas una nana, o los vistes y te los llevas a jugar al parque, en cuanto ven la luz del móvil no hay ni niños que lloren ni niños que nos molesten.

Una verdadera pena, pero una realidad como un templo, tiremos como digo de juegos didácticos que son los que de verdad van a enseñar a nuestros hijos, y emocionémonos cuando le digamos como hace el perro y se ponga a ladras como un descosido, eso sí es una evolución de la que debemos sentirnos verdaderamente orgullosos.