La tensión arterial, un enemigo oculto

Si hay algo que resulta preocupante para muchos, son los problemas asociados al corazón. La tensión arterial, un enemigo oculto que viene haciendo estragos y que ha acabado con los sueños de una parte de la población, es una de las principales causas.

Hay casos de gente ha pasado toda su vida de manera tranquila, jóvenes, adultos o ancianos y de repente, de la nada, se ven en una clínica por haber padecido un infarto, o peor aún, no llegan a contarla. Todo por causa de la tensión arterial, un enemigo oculto que no dice nada, pero hace mucho.

La tensión arterial, un enemigo oculto que debe combatirse, pero para ello debemos conocerlo y valernos de las herramientas necesarias para lograrlo. Hay recursos que nos pueden ayudar, lo relojes pulsómetros al y los pulsómetros sin banda con función de medidor de de tensión, son una excelente opción.

¿Cómo detectar los cambios en la tensión arterial?

Primero hay que entender qué es eso de la tensión arterial. La tensión arterial es esa fuerza que ejecuta en las paredes arteriales la sangre que bombea por el corazón. Hay de dos tipos: la sistólica (alta), cuando el corazón bombea; y la diastólica (baja), cuando el corazón descansa.

Los valores comunes deberían ser 120/80, el primer número la alta y el segundo la baja. Si la alta llega a 140, o a 90, o la baja llega a 60 0 sube a 110, se evidencian anomalías. Los mejores pulsómetros, bien sea un reloj pulsómetro o un pulsómetro sin banda, programados para medir la tensión, son de gran ayuda.

Síntomas de mala tensión arterial (muy baja o muy alta)

  • El mareo: muy común en ambos casos, tanto en la presión baja como en la alta. Se debe tener cuidado con este síntoma, pues en ocasiones puede causar desvanecimientos, desmayos.

Mucha gente se ha lesionado gravemente o ha fallecido no tanto por los efectos más graves como infartos, sino por los golpes que ha sufrido al desmayarse.

Si sufres constantemente de mareos, ve con tu especialista ahora mismo, evita algo más grave.

  • Taquicardias: el corazón empieza a latir desmedidamente, sin control, causando cansancios, debilitamiento, temor, pudiendo llevar a la fatiga de los músculos cardiacos y terminando en un infarto.

En gran parte de los casos, el cuerpo solamente advierte por medio de este síntoma. Si lo has padecido esporádicamente, no dudes en ir a tu médico de cabecera para un chequeo.

  • Presencia de grandes dolores de cabeza: muy común en la hipertensión, es uno de los síntomas más claros y desagradables puesto que aturde, evita el pensamiento claro y, en algunos casos, marea y da vómitos.

Sí padeces alguno de estos síntomas ¿qué esperas?, ve con tu médico

No podemos esperar que las enfermedades se nos abalancen, si hemos detectado que padecemos de algo de lo aquí expuesto, pues vayamos con el que puede ayudarnos: un especialista.

No olvides tener a mano tu pulsómetro con opción para medición de tensión, un aliado necesario.